Un acercamiento al pintor Manuel Arce

Manuel Gómez, "Arce" nació en Badajoz el 11 de Agosto del año 1951. Atraído desde muy joven por el mundo pictórico, a mediados de los 70 comenzó, establecido en Madrid, sus devaneos con el estilo Naïf.

Casado y padre de dos hijos, Manuel Gómez (quien firma sus cuadros con el apellido materno, "Arce") ha dedicado su vida a compaginar con éxito su vida familiar, su vida laboral y su pasión por la pintura (a muchos nos gustaría, sin lugar a dudas, encontrar ese equilibrio que ese hombre de amable carácter e infinita paciencia ha demostrado y encontrado a lo largo de todos estos años).

Pese a las críticas que, desde el cariño, su esposa e hijos le hemos dedicado en ocasiones (sólo por fastidiar un poco), Arce es un maravilloso pintor Naïf, amante del detalle, pulcro y laborioso, y así lo demuestran las decenas de exposiciones y premios que alimentan su curriculum.

Acostumbrados a la era digital, donde el realismo de las escenas parece la base de todo (cuando incluso las creaciones infográficas intentan superar a la realidad misma en precisión), puede parecernos que el estilo de Manuel Gómez "Arce" es algo que está fuera de lugar (a mis rebeldes catorce me lo parecía) pero lo cierto es que la pintura Naïf, y la de Manuel Gómez en concreto, transmiten algo que va mucho más allá de lo que perciben los ojos en el mundo real, sino también lo que percibe el corazón.

Muchas de las cosas que Manuel transmite en sus pinturas nos describen cosas que hemos perdido hace mucho tiempo en este mundo alocado: la sencillez de los campos, los momentos cotidianos de mundos más pequeños que esta enorme aldea Global en la que nos devoramos como pirañas, los vecinos que formaban parte de una familia que no estaba unida por lazos de sangre, pero sí fraternalmente...

En definitiva, la visión de Manuel extrae de la historia y del corazón de los hombres y mujeres más sencillos la inocencia y la tranquilidad que nosotros dejamos atrás arrastrados por las ruedas dentadas de aquellos Tiempos Modernos.

Y que muchos años dure, que el mundo necesita este tipo de imágenes para ser un lugar un poquito mejor.

Israel Gómez,

Madrid, 11 de Agosto de 2008